NOTICIAS

Laura Montalvillo: una científica de Rivas, en el CSIC

Trabaja en un proyecto que busca inactivar el virus causante de la COVID una vez que entra en contacto con una superficie.

Laura Montalvillo: una científica de Rivas, en el CSIC
Laura Montalvillo Jiménez, en el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Laura Montalvillo Jiménez (Madrid, 1986) reside en Rivas y es científica del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Tras estudiar la carrera de Química y completar un máster y el doctorado en Química Orgánica, ahora trabaja en la agencia estatal, algo que le apasiona, pero reconoce que el sistema les impide, sobre todo a la gente más joven, desarrollarse plenamente debido a la precariedad laboral.

“A mí, evidentemente, me fascina la ciencia y estar todo el día en el laboratorio. Pero si no tienes una plaza fija vives enlazando contratos y es una incertidumbre muy grande”, indica. El desconocer en qué circunstancias vivirán dentro de pocos años es algo que les angustia e impide hacer planes a medio o largo plazo, como comprarse una casa o formar una familia.

Para obtener un puesto estable como titular, habitualmente es necesario estudiar un grado, un máster, un doctorado, irse de estancia al extranjero… y ni aun así hay una clara garantía de lograrlo: “Antiguamente era más fácil conseguirlo, pero con la anterior crisis se formó un tapón y ahora lo normal es trabajar firmando contratos cortos uno detrás de otro”.

Con la pandemia, el CSIC ha jugado un papel muy relevante en la investigación, invirtiendo en distintos proyectos relacionados con la COVID19, algo que la científica valora: “Está muy bien y de hecho siguen invirtiendo en ello, pero está claro que eso no lo es todo”.

En la actualidad, Laura está volcando sus esfuerzos en el proyecto COVID 19-119, dirigido por Paula Bosch y financiado por el CSIC con fondos provenientes de donaciones particulares. “Lo que hacemos es modificar superficies para inactivar el virus y también bacterias. Eso se hace por contacto y no libera tóxicos al medio ambiente. El virus o la bacteria roza la superficie y se muere”, explica. En aplicaciones prácticas, esto sirve para recubrimientos como barnices o pinturas que se aplican sobre superficies: “Tú pintas, por ejemplo, la barandilla del Metro con la pintura ‘antivirus’ y cuando el virus entra en contacto con ese material, queda inactivado”.

También es útil para filtros usados en los acondicionamientos de aire o incluso para materiales textiles como algodón o poliéster, que se utilizan por ejemplo en las prendas de vestir o en la ropa de cama de los hospitales, ayudando así a que el virus tenga cada vez mayores dificultades para propagarse. Han solicitado una patente para esta interesante aplicación. “A ver si con estos resultados nos dan algo más de financiación para seguir investigando al respecto”, comenta.

¿Cree que el respeto y la admiración mostrados durante la pandemia hacia el personal sanitario y científico se ha ido diluyendo con el paso de los meses? “Yo creo que no, que ese sentimiento sigue ahí. El problema es que tenemos un sistema que no permite que el trabajo que hacemos pueda desplegarse de forma completa”, expone. “Ahora parece que van a sacar otro tipo de contratos postdoctorales, aunque una vez más, son parches temporales”.

El personal investigador solicita proyectos cada tres años y, en función de la evaluación que hace el Ministerio de Ciencia e Innovación, se le asigna una dotación económica concreta y con ese presupuesto no solo deben abordar los costes materiales de la investigación, sino también los contratos del personal encargado de trabajar en dicho proyecto. Con lo cual, se producen situaciones anómalas tales como que, tras un periodo de tiempo de estudio y habiendo conseguido notables avances y generando conocimiento al respecto, no se puede prolongar el contrato de una persona investigadora porque no hay fondos para ello.

“Aunque tu superior quiera contratarte, porque cree que haces un buen trabajo, no puede”. De ese modo, se pierde la oportunidad de profundizar en una determinada materia. “¿Dónde va a parar todo ese conocimiento tras años de investigación?”, se pregunta.

La falta de medios, en muchos casos empuja a gente joven y muy formada a marcharse a países más pujantes en el ámbito científico: “La precariedad te lanza a eso, a irte fuera. Y luego es muy difícil que vuelvan porque tienen reconocimiento y buenos sueldos. Pero es que no todo el mundo está dispuesto. Yo quiero estar con los míos y me gusta mucho mi país.”. Y precisamente esa circunstancia hace que personas que se quedan en España terminen cambiando de sector: “Tengo amistades que ahora trabajan en empleos que no tienen nada que ver con la ciencia”.

LABORATORIO
Laura es feliz viviendo en Rivas, un lugar en el que reside su familia y que considera agradable y tranquilo para vivir. “Aunque vivo en el trabajo, porque somos ratillas de laboratorio, me gusta mucho su gente y creo que tiene muchos elementos sociales que no hay en otros lugares de Madrid”.

Últimas noticias / Salud

Últimos vídeos / Salud

BUSCAR NOTICIAS

ACCESOS DESTACADOS

TRANSPARENCIA

RIVAS AL DÍA

RIVAS CULTURAL

AHORA EN PORTADA

Cine de verano: noches de película

Cine de verano: noches de película

Los miércoles de julio y agosto, diferentes rincones de Rivas se llenan de fotogramas al anochecer (22.00, gratuito con retirada de invitación).

TRÁMITES DESTACADOS

Documento informativo que indica la residencia y el domicilio habitual.

Puede consultar todo lo relacion con sus tributos

Realizar el pago de impuestos y tasas on-line

Presentar escritos o comunicaciones dirigidas al Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid

OFICINAS DEL SERVICIO DE ATENCIÓN A LA CIUDADANÍA

SUBIR