El Mărțișor es una celebración típica de Rumanía que simboliza la llegada de la primavera, la renovación y la esperanza. Con ese marco, y dados los estrechos lazos de Rivas y el pueblo rumano, el pasado 1 de marzo, día del Martisor, se presentó el nuevo parque de la ciudad que simboliza la amistad entre Rivas y Rumanía, y reconoce a la comunidad rumana residente en la ciudad. Se trata de la parcela ubicada entre las calles María Teresa León y la avenida del 8 de Marzo.
La asociación hispano-rumana Nuestras Costumbres ha sido la impulsora de esta iniciativa y la organizadora del acto que descubrió la placa que da nombre al parque y en la que se lee el reconocimiento “a nuestras vecinas y vecinos de origen rumano, que con su cultura y presencia enriquecen nuestra ciudad, fortaleciendo su diversidad e inclusión”.
La jornada comenzó con la recepción de autoridades y con la entrega simbólica de mărțișoare, los amuletos tradicionales que se intercambian precisamente el 1 de marzo con motivo de esta celebración, y elaborados, en este caso, por niñas y niños participantes en un curso de lengua y cultura rumana.
Sorin Ciobanu, presidente de la Asociación Nuestras Costumbres, condujo el acto que también contó con las intervenciones de Aída Castillejo, alcaldesa de Rivas, Ana María Geană, consejera de estado para la población rumana en el exterior; Raluca-Maria Mihăilă, encargada de Negocios a.i. y jefa de la misión diplomática de Rumanía en España; y Eugen Revenco, embajador de la República de Moldavia en España.


