La Casa+Grande acogió el pasado 19 de junio la presentación del campo de trabajo inverso con Palestina 2026, y la ciudad dio así la bienvenida a trece niños y niñas que llegan del campo de población refugiada de Aida, en Belén.
La estancia se enmarca en la iniciativa que realiza el Ayuntamiento, junto a Pallasos en Rebeldía, por la cual, cada año, jóvenes de Rivas viven una experiencia de solidaridad internacional en Palestina. Cuando comenzó, en 2023, la última oleada de ataques israelíes sobre población palestina que desembocó en el actual genocidio, el campo de trabajó comenzó a realizarse a la inversa: chicas y chicos palestinos viajaban a Rivas para vivir la experiencia solidaria y cultural en la ciudad. De este modo, para estas chicas y chicos de Palestina supone un viaje de retorno, pues son con quienes trabaja cada año la juventud ripense que viaja a los territorios palestinos ocupados.
El campo de trabajo se realiza gracias a la ayuda de Lajee Center, una asociación palestina que tiene su sede en la Rebel Circus School, una escuela de circo para la infancia y la juventud refugiada.
Durante su estancia en Rivas, los chicos y chicas complementan su formación circense en la carpa Arribas Circo, en un campamento circense con más niñas y niños de Rivas. El pasado 30 de junio, una gala sirvió para mostrar todo lo aprendido durante el proyecto, tanto sobre las artes circenses como sobre la realidad palestina, por parte de niños, niñas y adolescentes de Palestina y de Rivas.
UNA SITUACIÓN ATERRADORA
Entre estas chicas y chicos figuran Yousef, Yazan o Rawand, quienes relataron a su llegada a Rivas los problemas que tienen para viajar a España o cómo han tenido que suspender sus clases durante más de 40 días por el clima bélico y de violencia que se vive en sus lugares de origen. “No tenemos espacio físico donde jugar, estamos rodeados de soldados, con un muro y siete torretas de vigilancia”, explicó la joven Rawand durante la rueda de prensa celebrada en La Casa+Grande.
Abraham Pavón, de Pallasos en Rebeldía, señaló que “Rivas ha estado siempre de vuestro lado, incluso durante la situación tan violenta que se está viviendo en los últimos años”. “Nadie se puede imaginar cómo es un campo de refugiados hasta que no lo ve”, añadió por su parte Charo Sandoval Morales, la concejala de Educación, Infancia y Juventud del Ayuntamiento de Rivas, subrayando el contraste que supone encontrar en esos campos una escuela de circo. “Hay mucha diferencia entre quienes destruyen escuelas y entre quienes las construyen”, concluyó la alcaldesa, insistiendo en que “en este caso, el circo es la mejor herramienta de libertad, de solidaridad y de cooperación internacional”.

ONCE AÑOS DEL VOLUNTARIADO
Desde su primera edición, en 2015, más de 120 jóvenes ripenses han viajado a ciudades ocupadas de Cisjordania en una iniciativa que supone un símbolo del compromiso histórico de Rivas con Palestina, más necesario que nunca a causa del genocidio que sigue perpetrando Israel en territorio palestino.
“El genocidio continúa, aunque ya no se hable de ello en los medios”, lamentó la alcaldesa de Rivas, Aída Castillejo, durante el acto de bienvenida a la infancia palestina.
En su intervención, la regidora resaltó también que “el compromiso con los derechos humanos está en el ADN de la ciudadanía de Rivas” y señaló que la solidaridad “no solo son cifras, sino también los rostros de los niños y niñas que nos acompañan estos días”.


