D esde el pasado junio, el centro municipal para la infancia Bhima Sangha y los colegios públicos Dulce Chacón y José Hierro lucen los llamados paneles anticipatorios para la infancia con Trastornos del Espectro Autista (TEA). De esta manera, a las niñas y niños con TEA que participan en los campamentos urbanos de verano se les facilita la compresión de su rutina diaria a través de cinco paneles que proporcionan cinco tipos de contenidos: qué profesional les acompaña; qué emoción sienten; qué actividades van a realizar; qué tiempo hace y el día, semana y mes en que se encuentran junto a la secuencia horaria. Todos son interactivos y cuentan con piezas con dibujos de cada tema a tratar para que ellas y ellos los puedan colocar donde corresponde. En el caso de las tareas a realizar, por ejemplo, cuenta con una imagen de la actividad y, después, esa misma imagen tachada para elegirla una vez que han realizado la acción.
Los pictogramas son una herramienta ampliamente utilizada en la atención educativa y social de las personas con TEA. Ofrecen un apoyo visual que facilita la comprensión del entorno, la anticipación de las actividades y la comunicación. “La evidencia científica señala que estos sistemas de comunicación aumentativa y alternativa (CAA) contribuyen a mejorar la comprensión del lenguaje, la comunicación receptiva y expresiva y, en muchos casos, las habilidades sociales, especialmente en niños y niñas con mayores necesidades de apoyo. Los pictogramas favorecen el aprendizaje al presentar una elevada iconicidad, es decir, una representación visual fácilmente reconocible por quienes los utilizan”, explican desde el Ayuntamiento.
Esta iniciativa se ha realizado gracias a la Comisión de Campamentos, comisión compuesta por familias de menores con necesidades educativas especiales, asociaciones del municipio y otras entidades especializadas. En el caso de Rivas, los pictogramas se utilizarán cada vez que se realicen campamentos urbanos en estos espacios, iniciativas que tiene lugar los días no lectivos en Navidad, puentes o Semana Santa.
“Más allá del ámbito educativo, la señalización con pictogramas se ha convertido en una medida de accesibilidad cognitiva que permite crear entornos más comprensibles e inclusivos”, añaden desde la citada concejalía. Su presencia en espacios públicos, centros educativos o campamentos ayuda a reducir la incertidumbre, facilita la orientación y favorece una participación más autónoma de la infancia con TEA y de otras con dificultades de comunicación o comprensión. Por ello, “entidades especializadas en comunicación aumentativa y accesibilidad cognitiva recomiendan extender su uso a los entornos cotidianos, de manera que la inclusión no dependa únicamente de apoyos personales, sino también del diseño accesible de los espacios”, concluyen.
EL VERANO MÁS DIVERTIDO
Los campamentos urbanos para la infancia, que transcurren en centros municipales infantiles y algunos colegios de la ciudad, ofrecen semanas de ocio educativo que ayudan a la conciliación durante las vacaciones escolares. Cubren todo el periodo vacacional de junio a septiembre con juegos y talleres, y acuden un día a la semana a las piscinas de verano. Se ofrecen tantas plazas como demanda haya, y en cada barrio se dispone de un centro preferente para peques con discapacidad.
Los campamentos, de 3 a 12 años, se desarrollan de 9.00 a 17.00, con comedor y acogida temprana, y en media jornada. A finales de junio, se habían registrado 6.865 inscripciones.


