Entrevista: Nacho Abad Andújar (para el ‘Rivas al Día’ de noviembre de 2012)
En su segunda temporada al frente del banquillo del Rivas Ecópolis, Miguel Méndez (Vigo, 1967) sabe que cuenta con una plantilla competitiva (ver vídeo de presentación) para disputar al Perfumerías Avenida Salamanca el campeonato nacional y la Copa. Desaparecido el omnipresente Ros Casares Valencia y el puntero Mann Filter Zaragoza, salmantinas y ripenses parten como favoritas en todas las quinielas.
Tras la salida de las veteranas Elisa Aguilar y Amaya Valdemoro, el actual subcampeón de Europa mantiene el bloque nacional: la base y capitana Clara Bermejo, la escolta Anna Cruz [«referente del equipo», según el técnico], la alero Vega Gimeno y la pívot Laura Nicholls. La escolta gerundense Queralt Casas (177 cm, nacida en 1992), una de las grandes promesas de la canasta española que este verano ganó con la selección el Europeo U20 y fue incluida en el quinteto ideal del campeonato, completa el número de fichas españolas.
Las sesis foráneas que se incorporan a una plantilla marcada por la «polivalencia» son las pívot jamaicana Aneika Henry (191 cm, 1985) y la chilena Ziomara Morrison (193 cm, 1989); la alero ucraniana Kurasova (186 cm, 1986); la ala-pívot búlgara Zlatanova (190 cm, 1988) y la base húngara Kata Honti (178 cm, 1987).
Se trata de una plantilla con una edad media de 25 años. «Un equipo de futuro», sentencia Méndez, que al cierre de esta edición sumaba tres victorias en Liga, dos de ellas contra sus máximos rivales: Perfumerías (72-74) y Girona (76-65).
¿Qué expectativas tiene para esta temporada? No sé si son las máximas, pero se acercan mucho. Tenemos uno de los presupuestos más importantes de la Liga y una de las mejores plantillas. Trataremos de llegar a las dos finales nacionales [Liga y Copa] y hacer el mejor papel en Euroliga, una competición diferente y que depende de muchos factores.
¿La Liga es cosa de Perfumerías y Rivas? Puede parecer, pero hay equipos con buenas plantillas que te pueden dar un susto porque no disputan la competición europea, que desgasta mucho por viajes, enfermedades y lesiones. Y eso nos ha pasado en las últimas temporadas. Hemos perdido demasiados partidos en la fase regular que nos han restado posibilidades en las fases finales. Girona, Gran Canaria, Navarra o Seu d’Urgell, jugando sin presión, pueden ganarnos a partido único a Salamanca y Rivas. Hay que estar muy atentos y ser más regulares en Liga para llegar a marzo, época de títulos, al mayor nivel y con las mínimas derrotas.
¿No llegar a las finales domésticas sería una frustración? Sería un disgusto. Partimos con el potencial suficiente para estar en ellas. Sabemos que esto es deporte y cualquier cosa puede pasar. Y en los últimos años no hemos estado en muchas finales: solo hemos jugado dos en la historia del club. Pero no escondemos nuestra responsabilidad, que pasa por jugar las dos finales españolas y hacerlo lo mejor posible en Euroliga.
Sin Ros y Zaragoza, más la fuga de estrellas, ¿se ha devaluado la Liga? Sigue siendo potente, aunque es verdad que muchos de los mejores entrenadores y varias de nuestras internacionales trabajan fuera del país. Hay menos equipos [11], cuando normalmente eran 14, y han llegado jugadoras jóvenes. El nivel TOP que teníamos con jugadoras WNBA, europeas y españolas no lo vamos a tener, pero es una liga lo suficientemente exigente y atractiva como para que los aficionados disfruten.
La victoria en Salamanca en la segunda jornada, ¿es síntoma de alternancia? Es importante para darnos cuenta de que estamos en el buen camino. Acabamos de completar el equipo, con dos jugadoras todavía fuera de él. Una de ellas, Zlatavona, que no estará en todo el año. Y Clara Bermejo, a punto de entrenar ya. La victoria nos reafirma en nuestra idea y nos da mayor alegría y fe, pero nada más.
Defina a su equipo. Utilizaría una palabra: juventud. Un equipo muy de futuro con muchas jugadoras nacionales con más de un año de contrato, lo que da cierta tranquilidad al club para trabajar. Se ha hecho muy buen trabajo desde la dirección deportiva en la construcción de la plantilla, con varias jugadoras polivalentes. El año pasado lo pasamos muy mal por diferentes lesiones importantes. Esta campaña, en principio, podemos paliar algunas de estas bajas con la versatilidad de algunas jugadoras. También diría de ellas que tienen hambre, ganas de colocarse en la élite. Y eso significa que aceptan muchas horas de trabajo para estar en buen tono físico. La homogeneidad en la edad hace que el grupo esté muy unido y funcione bien para su gestión. Estamos encantados con el equipo hecho.
¿Diferencias respecto al de la pasada temporada? El año pasado teníamos jugadoras de un nivel de experiencia y de conocimiento del juego altísimo: Elisa, Amaya, Carson y Jones. Ahí hay mucha experiencia y mucho saber jugar. Y en determinadas competiciones como la Euroliga pagaremos esa falta de experiencia. Tendremos que pelear mucho para ganar partidos porque nuestro equipo ahora es muy joven y muy inexperto en esa categoría. Pero tenemos una gran potencialidad para trabajar y entrenar muchas horas, lo que nos convierte en un equipo muy físico y atlético. Para llevar las dos competiciones Liga y Euroliga- tendremos menos problemas que el año pasado. Nuestro objetivo es estar en las dos finales nacionales y competir al máximo nivel en Europa.
El subcampeonato de Euroliga, ¿irrepetible?
Repetir lo del año pasado no es imposible, pero seguramente sea muy difícil. La pasada campaña teníamos un equipo más corto y menos polivalente, pero con mucha experiencia y alguna estrella que en partidos de máximo nivel y presión respondían de buena manera. Este año no disponemos de eso, hay más inexperiencia en ese sentido.
¿Favoritos? Los dos rusos, Spartak y Ekaterimburgo, y los turcos Fenerbache y Galatasaray.
¿Qué jugadoras deben tirar del carro? La responsabilidad estará muy repartida. Más que nunca la palabra equipo se hace fundamental. Es un grupo muy unido donde todas tienen muy claro que van a tener sus momentos durante los partidos y la temporada. Pero creo que contamos con la mejor jugadora de la Liga española, Anna Cruz. Ellas es nuestro faro. Seguro que habrá otras jugadoras que en determinados partidos hagan buenos números. Pero Anna siempre está. Puede hacer más o menos puntos, pero sus puntos nunca son fáciles y siempre son importantes. Y es quien defiende a la rival más importante. Una jugadora muy arraigada en la ciudad y con mucho carisma. Esperamos que siga muchos años más.


