ZAHARA RAVE+OJETE CALOR+PARQUESVR
Jueves 14 de mayo / 19.00. Auditorio Miguel Ríos
Taquilla o venta anticipada: 20 euros, entradas.rivasciudad.es
La gracia de la viralidad toca ya casi todas sus creaciones melódicas, un éxito que se nutre además de su estética excéntrica y su verbo cómico faltón sobre el escenario. El resultado se traduce en los llenazos de sus conciertos que, en realidad, son espectáculos imprevisibles. Lo único que sabe el público es que acude a bailar y a reír por partes iguales. Son Ojete Calor, el dúo artístico formado por Carlos Areces y Aníbal Gómez. Sus logros se han gestado a fuego lento. Poca gente sabrá que el próximo octubre cumplen 20 años de su primer directo. Fue durante una fiesta homenaje a ‘La hora chanante’, ese universo cómico que nos regaló figuras del humor como Joaquín Reyes, Ernesto Sevilla o Raúl Cimas y, también, a Carlos Areces o Aníbal Gómez. Con este último hablamos con la excusa del concierto que Ojete Calor ofrece en las Fiestas de Rivas, el jueves 14 de mayo.
Nacido en Cuenca hace 46 años, este actor y músico ha participado en espacios televisivos como ‘Muchachada Nui’, ‘El Vecino’, ‘Ella es tu padre’ o ‘Entrepreneurs’. Además, escribió la novela ‘Rafaela y su loco mundo’ que, ahora, Atresmedia ha transformado en serie que el propio Gómez guioniza y protagoniza junto a Areces, Joaquín Reyes e Ingrid García Jonsson. Cuando recibe la llamada de ‘Rivas al Día’ se prepara para participar en el programa ‘Tu cara me suena’. Y en breve, comienza la gira de Ojete Calor, con 12 paradas confirmadas. Entre ellas, Rivas, donde el público espera himnos como ‘Mocatriz’ o ‘Extremismo mal’, canciones del género que han bautizado como ‘subnopop’, y que invitan a la desconexión desde la risa catártica y colectiva.
¿En qué proyecto le pillamos?
Soy uno de los nuevos concursantes de ‘Tu cara me suena’, de Antena Tres, y son muchas semanas de trabajo intenso, pero muy agradecido porque hay un equipo profesional detrás que logran un acabado con las imitaciones ideal. Así que estoy de lleno con eso y con la gira de Ojete Calor que empieza en breve, claro.
¿Será casi como una escuela el trabajo en ese programa televisivo?
Para mí es un programa ideal programa ideal porque, al contrario de otros ‘talent shows’, ‘Tu cara me suena’ abraza muy bien la comedia y las imitaciones paródicas. Es un lugar donde me siento muy cómodo porque puedo dar salida al estilo de humor que me gusta. Además de ser una experiencia en la que aprendes un montón de cosas.
“Ojete Calor juega a decir barbaridades porque son dos personajes absurdos”
¿Qué respuesta le devuelve el público de su serie de ‘Rafaela y su loco mundo’?
Muy buena. No sé si con el tiempo se convertirá en una especie de serie de culto en la que hay un grupo de personas que la ven una y otra vez. Al ser una comedia pura y dura, cuyos pilares son el humor absurdo y surrealista, y no el de actualidad, envejece bastante bien. Ahora me llegan vídeos que se manda la gente joven de programas del pasado como ‘Muchada Nui’ o ‘La hora chanante’. Es un humor que se reivindica en el futuro. La gente ya nos está pidiendo la segunda temporada y aún no se está terminando de emitir la primera. Es un regalo y una alegría que Atresmedia haya apostado por un producto así. A veces, las plataformas tienden a ir a lo seguro, pero arriesgar en algo nuevo con un nicho muy específico es algo buenísimo para autores como yo. Aunque me he dado cuenta que a veces haces humor pensando que es para unos pocos y te das cuenta que conecta con gente de distintas edades y gustos.
¿Cómo es trabajar con sus amigos?
Más fácil y más divertido. Como todos tenemos mucho trabajo no nos vemos tanto. Y cuando coincido con Joaquín Reyes en un rodaje luego me da mucha pena acabar. Con Carlos Areces no pasa lo mismo porque a él lo veo más con la gira. Y Ernesto Sevilla [director de su serie] es un tío que entiende perfectamente cómo hay que llevarlo porque este tipo de humor sobre el papel no se entiende, pero cuando lo levantas y lo filmas descubres que hay algo cómico que funciona muy bien.

¿Desde los personajes de Ojete Calor y su ‘mamarrachez’, término que suelen utilizar, se puede decir cualquier cosa?
Ojete Calor son dos personajes que tienen sus códigos y dicen barbaridades que no son cosas que pensemos Carlos y yo. Hemos ido a ciudades preciosas con las que se han metido los personajes, diciendo que son feísimas o que qué bajón llegar. Jugamos a eso. Y nos gusta porque hay mucha hipocresía de grupos que dicen que su público ha sido el mejor, y lo repiten en cada ciudad. Ojete Calor juega a lo contrario, a decir barbaridades porque son dos personajes absurdos. Pero la gente sabe diferenciar. El público es inteligente. Cuando llega a un show y ve a esas dos personas vestidas de forma extravagante entienden el código y encajan los chistes. En un concierto de Ojete Calor te puedes esperar cualquier cosa y nadie sale ofendido. Y si alguien se ofende, con mirar el contexto lo entiende. Aunque no tendría que hacer falta explicar esto.
«El primer concierto de Ojete Calor fue en la Fiestaca Chanante del Florida Park, en 2006»
¿Queda alguien que no sepa dónde va cuando acude a sus conciertos?
Nos ha pasado que hay gente que trae amigos que no saben quiénes somos, pero luego salen encantados. Nuestros conciertos tienen mucho de teatralidad, de espectáculo, de frenesí o de improvisación. Pueden ocurrir muchas sorpresas. Cuando la gente entra y ve el preconcierto, con vídeoclips de canciones del ‘subnopop’, ya está en nuestro universo. Y si cambiáramos el código nos tirarían tomates. La gente espera que lleguemos allí a Rivas y os pongamos a parir.
¿El público empezó enseguida a pillar su código cómico?
El primer concierto de Ojete Calor fue en la Fiestaca Chanante del Florida Park, en 2006. Era una fiesta en homenaje al programa. También actuó Chimo Bayo. Fue nuestra primera aparición pública, y ante una sala llena de fans de ‘La hora chanante’ a Ojete Calor le iba genial. De ahí nos dijeron que fuéramos al programa ‘Noche sin tregua’, que presentaba Dani Mateo. Recuerdo ver a gente reírse y a otra estupefacta mientras cantábamos. Es normal; cuando nace un nuevo producto a mucha gente le cuesta encajarlo. Pero de ahí fuimos creciendo con el boca a boca. Antes algo no se hacía viral de la noche a la mañana.
«Nos gusta combinar que una canción sea melódicamente buena, bailable y pegadiza. Y conecte con nuestro universo»
Lo que azuza al público de sus conciertos es la diversión, pero tienen temas que dejan mensaje político, como ‘Extremismo mal’.
Esa canción tiene una intención clara y el público tiene que darse cuenta de las barbaridades que se dicen. Siempre nos gusta combinar que la canción sea melódicamente buena, bailable y pegadiza. Y que las bromas no sean de mucha actualidad y conecten con nuestro universo. No somos un grupo político pero de vez en cuando aparecen cosas que conectan muy bien con el sentir popular. Con ‘Opino de que’ ocurrió igual. Mucha gente nos decía ‘dios, qué necesaria es esta canción’. Hartos de estar leyendo opiniones de expertos o pseudoexpertos por todas partes, esta canción la empezó a usar en foros como respuesta. Se usa mucho también el ‘viejoven’. No hacemos las cosas con esa intención pero luego tienen ese recorrido.



