VIERNES 27 MARZO / 19.00.
Centro cultural Federico García Lorca: sala Marcos Ana. Entrada libre.
En su tercera sesión de 2026, el ciclo de cine social aborda la igualdad entre mujeres y hombres, con la proyección de la película ‘Bajo terapia’ (2023), de Gerardo Herrero y con interpretación de Alexandra Jiménez, Fele Martínez y Malena Alterio. Tras el visionado, un coloquio en el que participan dos expertas: Rosa María Fernández y Rocío Panadero, educadora social y trabajadora social en la Comunidad de Madrid, respectivamente.
En el largometraje de Gerardo Herrero, tres parejas acuden a una inusual sesión de terapia en grupo. La psicóloga les ha dejado unos sobres con consignas que las parejas tendrán que abordar y analizar conjuntamente. Le mecánica propuesta alienta que todos opinen, discutan y finalmente se acaben mostrando tal y como son. Con el humor como herramienta principal, el encuentro se complicará hasta límites insospechados.
Como recuerdan las entidades sociales ripenses que organizan este ciclo de cine, “es bastante común que en países donde la igualdad es un principio constitucional, se tienda a pensar que no exista desigualdad entre hombres y mujeres. Por ejemplo, cuando hablamos de la brecha salarial, muchas veces se dice que por ley los salarios deben ser iguales cuando se trata de trabajos del mismo valor. Sin embargo, los datos muestran otra realidad. Esto se debe a que cuando hablamos de igualdad, debemos diferenciar entre la igualdad formal y la igualdad real o efectiva”.
La igualdad real y efectiva, recuerdan, es cuando hombres y mujeres no son solo iguales ante la ley, sino en todas las esferas de la sociedad. Es decir, no se limita a proclamar que tenemos los mismos derechos, sino que realmente es efectiva sin discriminación de ningún tipo.
LA IGUALDAD REAL
La igualdad formal es la igualdad que encontramos en la normativa: “Por esto es necesario diferenciar entre la igualdad real y formal. Si solo tenemos la segunda, corremos el riesgo de pensar que la desigualdad está erradicada. Al estar garantizada por la ley, no pueden producirse realmente tratos discriminatorios. Para alcanzar la igualdad real y efectiva es necesario trabajar sobre ella. Tanto desde la esfera pública como desde la privada. Es necesario promover leyes que garanticen esa igualdad de oportunidades y trato. Con el objetivo que las mujeres puedan partir desde el mismo punto que los hombres y dejen de producirse las desigualdades que aún arrastramos en la sociedad”.


