SÁBADO 28 SEPTIEMBRE / 20.00. Auditorio Pilar Bardem. 11 euros. Venta: desde 23 de septiembre, en la web entradas.rivasciudad.es y taquilla (jueves y viernes, de 19.00 a 21.00, y día de la función desde una hora antes).
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Decía el premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez que tuvo que escribir la descomunal ‘Cien años de soledad’ (1967) para que la gente leyera su novela corta ‘El coronel no tiene quien le escriba’. El libro, publicado en 1961, lo protagoniza un viejo militar que espera la pensión que nunca llega mientras malvive en una casa en la costa atlántica colombiana junto a su esposa asmática.
El director mexicano Arturo Ripstein llevó la novela al cine en 1999. Y el texto salta ahora a las tablas de la mano de otro director de cine: Carlos Saura. Y dos titanes de la escena representan al matrimonio: Imanol Arias y Cristina de Inza. Completan el reparto David Pinilla, Fran Calvo y Marta Molina. La adaptación lleva la firma de Natalio Grueso.
Con esta obra empieza la temporada otoñal de abono del auditorio Pilar Bardem, que trae de septiembre a diciembre siete montajes escénicos: cinco piezas teatrales, un espectáculo de danza y un concierto [ver información en páginas 12 y 13].
La posibilidad de ver sobre las tablas a Imanol Arias, actor que ha consagrado su vida interpretativa al cine y la televisión, es uno de los alicientes de esta función. En 2018, más de veinte años después de su última función, Imanol regresó al escenario con ‘La vida a palos’, de Pedro Atienza y José Manuel Mora, y a las órdenes de Carlota Ferrer. «Y ahora lo pisa de nuevo con mayor fuerza para aportar su personal carácter interpretativo a la versión teatral de la inolvidable novela de García Márquez», se lee en el dosier informativo.
Cristina de Inza ya trabajó con Saura en la película ‘El séptimo día’. Habitual en series televisivas, sus últimas actuaciones en dramaturgia son ‘Presas’, ‘El misántropo’ y ‘San Bernardo’.
¿Y de qué va la obra? Un viejo coronel y su mujer viven en la miseria, esperando la carta del gobierno que le comunique la concesión de la pensión prometida por sus servicios durante la guerra. Pero la misiva nunca llega y la pareja malvive en la pobreza alimentando a un gallo de pelea, su única esperanza de supervivencia.
«A medida que avanza el tiempo deberán enfrentarse a un dilema: alimentar al gallo o alimentarse ellos. La codicia del pueblo, la usura de los supuestos amigos, la fatalidad y la estupidez de la guerra se mezclan con la soledad del viejo militar vencido por la vida pero al que aún le quedan dos tesoros: el amor de su mujer y la dignidad. La tragedia del coronel es el reflejo de la injusticia en el mundo», describe la sinopsis.


