El color es único, afirma Walter Benjamin. El color es la destrucción de la unidad, declara Julia Kristeva. El color existe en sí mismo, dice Matisse. El color es complejo, multiforme, fluido y misterioso; está a caballo entre el arte y la ciencia. A lo largo de los siglos, ha fascinado a críticos, psicólogos, filósofos, lingüistas y antropólogos.
La Concejalía de Cultura organiza un curso monográfico que propone una indagación sobre el cromatismo en el arte. Se compone de cuatro citas, de las que dos ya se han celebrado (29 de febrero y 1 de marzo). Las otras se programan para el lunes 7 y martes 8 de marzo, ambas en la sala polivalente del centro cultural García Lorca (19.30).
La entrada es gratuita, no se requiere inscripción y se puede acudir a ambas citas o sólo a una. Imparte el curso la profesora Teresa de la Vega, licenciada en Historia del Arte, Historia Antigua y Antropología de América, que ha ejercido la docencia en la Universidad Carlos III e impartido igualmente clases y conferencias sobre patrimonio, colecciones y exposiciones. Suyos son los textos que, a continuación, informan del contenido de cada día.
LUNES 7 MARZO / 19.30. ARMONÍAS CROMÁTICAS:
El siglo XVII es un gran siglo científico. Los físicos, con Newton a la cabeza, generan nuevas teorías en todos los ámbitos y empiezan a proliferar las especulaciones sobre la luz y los colores. A su vez, los pintores descubren de forma empírica una nueva forma de clasificarlos, a partir de la tríada rojo-amarillo-azul que, si bien no era nueva, se convirtió en esta época en un principio central de la concepción cromática. Pero el Siglo de Oro de la pintura española y de la pintura holandesa es también un siglo oscuro en lo que al color se refiere, marcado por las controversias religiosas que sacuden Europa.
MARTES 8 MARZO / 19.30. COLORES COMO CARGAS DE DINAMITA:
Cézanne declaró sobre Eugène Delacroix: «Su paleta es la más excelsa de toda Francia y nadie bajo el cielo dominó como él tanto lo sereno como lo patético, la vibración del color. Todos pintamos gracias a él». Y como ninguna revolución tiene lugar sin salvas de pólvora que la precedan, la explosión cromática impresionista vino augurada a ambas orillas del Canal de la Mancha por Turner y Delacroix. En esta sesión se aborda el proceso de liberación del color durante buena parte del siglo XIX, hasta su triunfal autonomía, gracias a Van Gogh, los fauves y los expresionistas.


