- Entrevista: Nacho Abad Andújar / Entrevista publicada en el Rivas Cultural de febrero 2012
Diego Galaz (Burgos, 1976) toca el violín. Y el serrucho, el phonoviolín, la mandolina, las percusiones y el violín trompeta. Lo de Jorge Arribas (Aranda de Duero, 1979, y vecino de Valladolid) es el acordeón. Y el vibrandoneón, la flauta travesera y el metalófono. Juntos componen el dúo Fetén Fetén. Su talento para crear sonoridades resulta alentador. Su repertorio, tan extenso como el viejo continente, con algún vuelo al otro lado del Atlántico. Con esta pareja de instrumentistas el público viaja. Y vaya si viaja. Una tarantela recrea la volcánica Sicilia. Un fandango vasco se cuela por Atapuerca. Un vals sirve para evocar un paseo por el Sena. Y la América de los boleros. Y los ritmos zíngaros para un arrebato balcánico.
Galaz y Arribas se conocieron en La Musgaña (grupo con el que recorrieron más de 20 países), donde forjaron una complicidad que les ha animado a crear en 2011 Fetén Fetén, trabajo que compaginan con colaboraciones musicales: los solicitan tipos y formaciones como Sabina, Celtas Cortos, Zenet o Mastretta. Fetén Fetén supone un proyecto donde combinan tradición y modernidad con el que componen una paleta sonora nómada, inspirada en la música popular de principios del siglo XX en Europa. En septiembre de 2011 editaron su primer disco, que lleva por título el nombre del dúo, grabado en los estudios de Carlos Raya. El sábado 11 actúan en el centro cultural García Lorca (20.30, 5 euros).
Fetén Fetén viene a decir ‘bueno bueno’. ¿Tan estupenda es su música? El nombre del grupo no es una cuestión de vanidad. Nos gustan palabras o expresiones en desuso [fetén fetén] pero que son actuales, como la música que hacemos. El nombre del grupo se eligió en ese sentido. Nos encanta la música popular de principios del siglo XX, con esa estética de orquestina. En los tiempos que corren, lo antiguo se ha convertido en moderno. La gente se ha cansado del concepto actual de modernidad. Y nosotros traemos al presente lo que se hacía hace 100 años.
«Nos gustan palabras o expresiones en desuso [fetén fetén] pero que son actuales, como la música que hacemos»
¿De dónde nace esa querencia? Tanto Jorge como yo hemos tocado con La Musgaña, donde nos relacionábamos más con la música tradicional. Yo he tocado también con Mastretta. Y siempre nos ha gustado la música compuesta entre los años 20 y 60 del siglo pasado, que es de mucha calidad. Es difícil encontrar cosas malas, precisamente porque al ser malas no tenían relevancia. Eso es algo que ahora no sucede. Aquella era música muy elaborada, pero que parece fácil y familiar cuando la escuchas, como la de Louis Armstrong, por ejemplo.
¿La Musgaña era más ibérica, y Fetén pretende un alcance más global? Con La Musgaña no tocábamos música tradicional como se toca en los pueblos, sino que la reinventábamos, pero manteniendo la estética tradicional. La mayoría de la música que se toca en España, como los instrumentos y ritmos, proceden de fuera. Tenemos ritmos en Castilla que vienen de la cultura árabe. Por el Camino de Santiago entraron un montón de instrumentos y músicas. Fetén quizá sea más internacional. Suena a Francia o Europa del este, pero es música que se tocaba en España.
¿Somos un país que sabe escuchar música instrumental? A pesar de lo que parezca, y de que los grupos de música instrumental sobrevivamos de manera muy justa, hay un público grande y agradecido, aunque no lleguemos al nivel de EEUU, por ejemplo, que cuando íbamos con La Musgaña la respuesta era maravillosa y mayoritaria. Pero en España la gente se ha acostumbrado a escuchar música instrumental, y se llenan salas. La gente se ha cansado de escuchar canciones que no dicen nada.
¿Y cómo suena un fandango en Atapuerca? Atapuerca es un pueblo pequeñito peróximo a Burgos, donde compusimos el disco. ‘Fandango en Atapuerca’ no se refiere a los fandangos flamencos, sino a los de música tradicional vasca. Burgos está muy influenciado por el País Vasco, con quien nosotros tenemos mucha relación. Hemos tocado mucha música vasca, y la admiramos. Con este tema hacemos un pequeño homenaje al pueblo que ha visto nacer Fetén Fetén.
¿Por qué esos títulos tan divertidos de canciones: ‘Adiós, pichón’, ‘Vente que hacemos merienda cena’ o ‘Swing a la pepitoria’? Todos tienen un sentido. No se escogieron por hacer broma. Cuando uno vive en un pueblo, el concepto, por ejemplo, de merienda cena es fundamental. Al cabo del verano uno ha podido hacer 200 meriendas cenas, aunque sean más que días tiene el verano. ‘Adios, pichón’ es una expresión muy popular cuando te despides. Pero a pesar de esa frescura en los títulos, que apelan a la fantasía y al sentido del humor, la música de Fetén es muy elaborada y seria.
Imparte clases, compone bandas sonoras, director artístico del Festival de Instrumentos Insólitos Diversificarse o morir. En este país, sobretodo. No es fácil vivir como músico intérprete. Todo lo que hago lo hago porque me gusta, no sólo por sobrevivir. Tengo la posibilidad de tener varias bandas y proyectos. Pero es cierto que diversificar es casi necesario. El Festival de Instrumentos Insólitos es un sueño. Me gusta tocar el serrucho o violines trompetas, instrumentos raros, y me apetecía que Burgos, mi ciudad, diera cabida al primer festival que existe en España de este tipo.
¿Cómo afecta la crisis a la vida laboral de un instrumentista? La cultura no tiene por qué estar subvencionada en su totalidad, pero debe haber apoyo. Los que subimos a un escenario no dejamos de realizar un servicio a la sociedad muy importante. Pero en este país hemos pasado de subvencionar a grupos de pop con 80.000 euros a no tener nada para la gente que siempre hemos estado ahí sobreviento de manera más humilde. Grupos como el nuestro o Mastretta pensamos que, aunque no lo parezca, son buenos tiempos para la lírica.
Es momento de reinventarse. La gente seguirá yendo a los conciertos. Por ejemplo, vendemos más discos que nunca. En una sala de 300 personas podemos vender 50 ó 60 discos, una barbaridad para nosotros. Van a ser años de cambio. El problema se da en otros ámbitos, como el fiscal o laboral, donde los músicos estamos tratados con injusticia. Poder cobrar una factura o hacer las cosas legales es muy difícil, se ponen muchas trabas.
- Fetén Fetén. SÁBADO 11/ 20.30. Centro cultural Federico García Lorca. 5 euors. Venta anticipada en taquilla desde el miércoles 1 de febrero. Martes a viernes (19.00 a 21.00).


