
Rivas Vaciamadrid era una ciudad joven en 2002 que echaba a volar y necesitaba crear identidad cultural entre sus habitantes y darse a conocer en el exterior. Y un buen recurso podía ser el cine. Así nació un mes de abril de hace 25 años el Festival de Cortometrajes, con el sobre nombre de CreatRivas. Un certamen creado por el Ayuntamiento y su Concejalía de Cultura.
La ciudad tenía entonces 35.000 habitantes. Hoy, con el triple de población, el Festival de Cine de Rivas, que así se llama ya sin apellidos nominales, celebra un cuarto de siglo este 2026. Del 11 al 21 de marzo, y al borde de la primavera, una nueva fiesta de fotogramas baña de propuestas la localidad y reivindica la importancia de un certamen que se ha convertido en referente nacional.
Hoy, en el mundo del cine, al festival ripense se le conoce y se le quiere. Durante estos 25 años, han desfilado por la ciudad relevantes personajes del mundo del cine: directoras (Icíar Bollaín, Arantxa Echevarría o Chus Gutiérrez), directores (Montxo Armendáriz, Manuel Gutiérrez Aragón, Salvador Calvo o Pablo Berger), intérpretes (Antonio Resines, Juan Luis Galiardo, Juan Diego Botto, María Botto, Lluvia Rojo, Lucina Gil o Raúl Arévalo), guionistas, críticos y hasta políticos de trayectoria histórica como Santiago Carrillo. Sí, el comunista que fumaba cigarro rubio holandés también habló de cine en Rivas.
El evento conserva la idea inicial: un potente concurso nacional de cortos muchos de los cuales luego son nominados y premiados en los Goya al que se suman secciones cinematográficas abiertas al público: proyecciones de películas con coloquio posterior, clases magistrales, galas de entrega de premios presentadas por primeras espadas de la comedia o la interpretación (por citar a los últimos: Luis Piedrahíta, Victoria Martín y Carolina Iglesias, Antonia San Juan, Gonzo o Ana Morgade, este año), encuentros con cortometrajistas, otros dos concursos más de cortos -uno local y otro exprés regional- o la difusión del cine entre la población escolar con Las Matinales.
Si algo ha traído el paso del tiempo es la descentralización de la programación: navegar con el festival por los diferentes barrios de la ciudad. Mientras que los cines Yelmo Rivas H20 siguen acogiendo las proyecciones de los cortos nacionales y de películas, otros espacios emblemáticos de la cultura y la participación ciudadana se suman al evento: el auditorio Pilar Bardem, el centro cultural Federico García Lorca, la sala Covibar o los salones de actos de edificios municipales como Atrio, Casa de Asociaciones, la antigua Casa Consistorial o el Ayuntamiento. Toda una batería de recursos municipales movilizada al servicio de la cultura y el cine.


