La salud mental es un derecho humano fundamental, reconocido por organizaciones como la Organización Mundial de la Salud y la Organización de Naciones Unidas, como parte integral del derecho a la salud y esencial para el desarrollo personal y social, y no solo la ausencia de trastornos. Es el bienestar emocional, psicológico y social, siendo tan importante como la salud física, cuya alteración afecta a la vida cotidiana, al empleo, a la convivencia, al rendimiento escolar, a la autonomía personal y a la propia esperanza de vida.
Se trata, además, de una situación que afecta socialmente al alcanzar a un gran número de la población. En 2023, según los datos publicados en el Informe Anual del Sistema Nacional de Salud 2024, el 35,6% la población que padece algún problema de salud mental, habiéndose producido un incremento respecto a 2022 que situaba el dato en un 34% de la población.
Concretamente, en la Comunidad de Madrid, en 2024, más de 9.200 personas necesitaron de atención por enfermedad mental grave. Y, sólo en 2023, según datos publicados por la Comunidad de Madrid, el número de muertes por trastornos mentales en la región fue de 2.366 personas.
Cabe señalar que, además, que existe una brecha significativa entre esperanza de vida y "años vividos con buena salud", con adultos con trastornos graves de salud mental, viviendo casi 20 años menos.
Dar respuesta a esta situación exige atención sanitaria, comunitaria y preventiva. Conscientes, además, que cuando la salud mental se atiende tarde o de forma deficiente, se paga con sufrimiento humano y con costes socioeconómicos que serían evitables con una gestión adecuada.
En este sentido, la situación que nos encontramos en la Comunidad de Madrid sigue marcada por la insuficiencia de recursos, listas de espera, intervenciones tardías, saturación de servicios y el desplazamiento de parte de la demanda hacia la atención privada para quien puede permitírselo, generando desigualdad y desprotección para quienes más necesitan apoyo. Situaciones, todas ellas, que tienen incidencia directa en las personas y pueden derivar, por ejemplo, en cronificación de cuadros que podrían abordarse antes, incremento de crisis y urgencias, sobrecarga de las familias y redes de apoyo o un mayor uso de psicofármacos como respuesta rápida a un problema que requiere de atención profesional con equipos estables, continuidad y tiempo, entre otros agravantes.
En Rivas Vaciamadrid, con una población que supera los 100.000 habitantes, esta realidad también se hace sentir y, por ello, desde el Ayuntamiento se continúa exigiendo el refuerzo de la atención sanitara y de la salud mental, tanto en atención primaria como hospitalaria, que se presta en nuestra ciudad. Concretamente, para afrontar los problemas de salud mental de la población ripense, entre otros aspectos, urge reducir los tiempos de espera para la primera consulta, disminuir las ratios para así garantizar una atención de calidad y asegurar un seguimiento adecuado a las personas usuarias. Sin olvidar, la necesidad y urgencia de la construcción del cuarto Centro de Salud, planificando su dotación de plantilla y servicios para que dé respuesta a las necesidades de la ciudadanía, entre los que debe abordarse la atención a la salud mental.
Las ratios profesional/paciente en la Comunidad de Madrid son un indicador preocupante. En el caso de los profesionales de la Psicología Clínica, según el Colegio Oficial de Psicología de Madrid, la ratio global identificada es de 7,54 profesionales por cada 100.000 habitantes, muy por debajo de los 20 por cada 100.000 recomendados para garantizar una atención psicológica equitativa y de calidad.
Esta brecha no se resuelve con campañas puntuales, sino con planificación, financiación estable y contratación suficiente de profesionales en Atención Primaria y Atención Hospitalaria, como en los dispositivos especializados.
A esta carencia estructural se suma un modelo de gestión autonómica de determinados recursos sociales vinculados a la salud mental, basado en contratos y conciertos que, en demasiadas ocasiones, se adjudican con una lógica de contención del gasto que termina impactando en la calidad y en la estabilidad del personal. Un ejemplo es el acuerdo marco de pisos supervisados para personas con enfermedad mental grave y duradera, con un precio de licitación de 30,26 euros por plaza ocupada y día (sin IVA). Cuando el diseño económico de estos contratos no acompaña el coste real del servicio (vivienda, mantenimiento, suministros y, sobre todo, equipos profesionales estables), se abre la puerta a recortes en salarios, turnos, sustituciones y capacidad real de acompañamiento.
Distintas informaciones del sector han denunciado que esta dinámica de ofertas a la baja deteriora las condiciones laborales y, con ellas, la continuidad terapéutica y la seguridad de las personas usuarias.
La Cámara de Cuentas de la Comunidad de Madrid, en un informe de fiscalización del programa 231A de atención social especializada a personas con enfermedad mental, ha señalado infrafinanciación para prestar la atención necesaria y ha constatado que el incremento de centros y plazas no ha sido suficiente para absorber las listas de espera. En la información publicada sobre ese informe se indica que, a octubre de 2024, la lista de espera de la red había alcanzado 1.454 personas y que se identificaban déficits de plazas, entre otros recursos, en pisos supervisados. Este diagnóstico exige respuestas que deben pasar por más financiación, más control de calidad y una planificación que ponga a las personas en el centro.
En este sentido, recientemente, el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid ha sumado, a los recursos ya existentes en materia de salud mental, el Diagnóstico de Bienestar Emocional de la población mayor de 18 años, con una mirada participativa y basada en evidencias y el ciclo de Talleres de Gestión Emocional Participativa para promover el autocuidado y el bienestar emocional de los vecinos y vecinas de Rivas, vinculado a los Presupuestos Participativos. Actuaciones, todas ellas, que reflejan el compromiso del gobierno municipal con el bienestar emocional de la ciudadanía y la necesidad de seguir impulsando políticas públicas que lo refuerzas.
Por todo ello, el Grupo Municipal Socialista, eleva al pleno para su debate y aprobación los siguientes ACUERDOS:
- Instar al Gobierno de la Comunidad de Madrid a:
- Financiar de manera suficiente y estable los recursos de atención social vinculados a salud mental en Rivas Vaciamadrid (incluidos los dispositivos residenciales y de apoyo comunitario), garantizando su viabilidad y la calidad de la atención, con condiciones laborales dignas para las y los profesionales y con mecanismos de actualización de módulos que reflejen el coste real de los servicios.
- Revisar y adecuar los pliegos y precios de los contratos y conciertos relacionados con salud mental, evitando que la baja económica sea el criterio determinante y priorizando estándares de calidad asistencial, estabilidad de equipos, ratios adecuadas y continuidad en la atención.
- Reforzar de forma inmediata los recursos sanitarios en salud mental que atienden a la ciudadanía de Rivas Vaciamadrid, incrementando la dotación de profesionales (Psiquiatría, Psicología Clínica, Enfermería de Salud Mental, Trabajo Social y Terapia Ocupacional), con el objetivo de reducir de manera verificable las listas de espera para la primera consulta y aumentar la frecuencia de las consultas sucesivas para mejorar el seguimiento de las personas usuarias.
- Implantar un plan específico para la reducción de listas de espera en salud mental en el área de influencia del Hospital Universitario del Sureste, con indicadores públicos de demora, ratios y cobertura, y con coordinación efectiva con los servicios municipales y el tejido asociativo.
- Acelerar la construcción del cuarto centro de salud de Rivas Vaciamadrid, asegurando que la infraestructura se acompaña de dotación suficiente de personal y cartera de servicios, avanzando en la planificación de recursos de especialidades que incluyan atención adecuada en salud mental.
- Dar traslado del presente acuerdo a la Consejería de Sanidad, a la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales y a los Grupos Parlamentarios de la Asamblea de Madrid.
Una vez cerrado el debate, el Pleno, previa deliberación y debate ACUERDA por 15 VOTOS A FAVOR emitidos por Dª. Aida Castillejo Parrilla, Dª. Rosario Sandoval Morales, D. José Luis Alfara González, Dª. Yasmín Elena Manji Carro, D. José Manuel Castro Fernández, Dª. Misericordia Chamorro Sánchez, Dª. Manuela Refolio Bonito, Dª. Ángela Vijández Salas, D. Juan José González Bias, Dª. Mónica Carazo Gómez, Dª. Pilar Gabina Alonso García, D. Alberto Cabeza Saco, Dª. María Luisa Pérez González y Dª María Elena Muñoz Echeverría Y Dª Eliana Palacios Albornoz 10 VOTOS EN CONTRA emitidos por Dª. Janette Novo Castillo, D. Francisco José Gallardo López, D. Álvaro Garrucho Díaz-Pavón, Dª. María del Camino Rodríguez Prieto, D. Jesús Martínez Caballero, Dª. Leticia María Panadero Sáez, D. Francisco Javier Gil Rodríguez, Dª. Amara María Gómez Garzón, D. José Luis Borrallo Álvarez, y Dª. María De Los Ángeles Guardiola Neira. SIN ABSTENCIONES
Por lo que por mayoría absoluta, se adoptan los acuerdos anteriormente referidos en la propuesta y que son los siguientes:
1 - Instar al Gobierno de la Comunidad de Madrid a:
- Financiar de manera suficiente y estable los recursos de atención social vinculados a salud mental en Rivas Vaciamadrid (incluidos los dispositivos residenciales y de apoyo comunitario), garantizando su viabilidad y la calidad de la atención, con condiciones laborales dignas para las y los profesionales y con mecanismos de actualización de módulos que reflejen el coste real de los servicios.
- Revisar y adecuar los pliegos y precios de los contratos y conciertos relacionados con salud mental, evitando que la baja económica sea el criterio determinante y priorizando estándares de calidad asistencial, estabilidad de equipos, ratios adecuadas y continuidad en la atención.
- Reforzar de forma inmediata los recursos sanitarios en salud mental que atienden a la ciudadanía de Rivas Vaciamadrid, incrementando la dotación de profesionales (Psiquiatría, Psicología Clínica, Enfermería de Salud Mental, Trabajo Social y Terapia Ocupacional), con el objetivo de reducir de manera verificable las listas de espera para la primera consulta y aumentar la frecuencia de las consultas sucesivas para mejorar el seguimiento de las personas usuarias.
- Implantar un plan específico para la reducción de listas de espera en salud mental en el área de influencia del Hospital Universitario del Sureste, con indicadores públicos de demora, ratios y cobertura, y con coordinación efectiva con los servicios municipales y el tejido asociativo.
- Acelerar la construcción del cuarto centro de salud de Rivas Vaciamadrid, asegurando que la infraestructura se acompaña de dotación suficiente de personal y cartera de servicios, avanzando en la planificación de recursos de especialidades que incluyan atención adecuada en salud mental.
- Dar traslado del presente acuerdo a la Consejería de Sanidad, a la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales y a los Grupos Parlamentarios de la Asamblea de Madrid.