El Auditorio Miguel Ríos de Rivas Vaciamadrid, con capacidad para 15.000 espectadores, es un impresionante 'anfiteatro' diseñado sobre la falda de una colina para albergar espectáculos musicales y escénicos. Su construcción supone un hito en el aspecto medioambiental, porque tanto el auditorio como el parque que lo rodea se levantan sobre lo que fue uno de los mayores vertederos incontrolados de España. Durante once años (1967-1978), la ciudad de Madrid depositó en esta zona 8 millones de metros cúbicos de basura. Casi 30 años después, el Ayuntamiento decidió descontaminar la zona, encapsular los residuos en celdas bajo tierra y crear un inmenso parque de 36 hectáreas, entre cuyos equipamientos destaca el Auditorio Miguel Ríos y el recinto ferial. "Lo que heredamos como basura no lo legaremos a las generaciones futuras", era uno de los lemas que explicaban el proceso seguido por el Gobierno municipal.
El auditorio se inauguró en septiembre de 2009, durante las fiestas locales de la ciudad, con las actuaciones de Vetusta Morla, Amaral y Chambao. Miguel Ríos, que visitó las instalaciones el día de su estreno, dijo al verlo: "Es el mejor regalo que me podían hacer, mejor que ponerle mi nombre a cien calles".

